Acuerdo previo con quien organiza
El punto de partida es una conversación con el centro cultural, la biblioteca o el grupo que lleva adelante la propuesta. Ahí se define qué actividad se difunde, en qué sede, con qué frecuencia y bajo qué modalidad de inscripción. Si algo no está confirmado por la institución, no entra en la agenda. Este paso también sirve para aclarar quién atiende las consultas presenciales o telefónicas una vez publicada la ficha.